Disfrutando al aire libre

Las cosas son como son y no como nos gustaría fuesen. No podemos controlar lo que ocurre, igual que no podemos ser responsables de lo que hagan los demás, y solo podemos ser responsables de nuestros propios actos y nuestras propias respuestas a los actos de los demás y a las circunstancias de la vida.

 

Por ello, es importante aceptar lo que la vida nos traiga y dejar de reaccionar para aprender a responder, a dar nuestra propia respuesta auténtica y sincera, no solo la reacción automática que nos sale. Reconocer y asumir esta responsabilidad es primordial para poder tener mayor control y libertad sobre nuestras propias vidas. De esta forma podemos ser más y mejor nosotros mismos y cultivar, progresivamente, más autenticidad.

¿Qué podemos hacer?

  • Cultivar la observación

  • Tomar distancia de nuestros pensamientos, para dejar de creernos todo lo que pensamos.  

  • Cultivar la aceptación

  • Trabajar el mindfulness y la respiración como herramientas para ganar en control, libertad y autenticidad.

  • 2. Mindfulnes

Tu concepto o percepción de la realidad no es la realidad. Cuando quedas atrapado en tus percepciones e ideas, pierdes la realidad (Tchit Nhat Hanh).

 

La mente está activa la mayor parte del tiempo y le encanta vagar por el pasado, o adelantarse al futuro. A este estado de pensamiento, se le llama estado de rumiación y es probablemente la causa y no solamente la consecuencia de la infelicidad. El estado de atención es lo que surge  de estar presentes, con propósito, de forma abierta y amable en el momento presente y sin juzgar. Al cultivar el mindfulness, adoptamos una posición neutral como si fuésemos un observador externo.

// Métricas de bienestar, ¿qué son y qué miden?

Image by Kajetan Sumila

“El PIB mide todo menos lo importante en la vida” Kennedy

Los índices de bienestar están dentro de las métricas más allá del Producto Interior Bruto y tratan de reflejar mejor el bienestar de la sociedad.

Las métricas de bienestar son aquellas que miden el bienestar de una comunidad en base a distintos parámetros, objetivos y subjetivos, dependiendo de los objetivos de la medida. Se trata de índices que nacen en contraposición al Producto Interior Bruto (PIB) ya que, como se ha indicado por multitud de autores y estudios, el PIB solo es una medida de dinamismo económico, incapaz de anticipar el grado de desarrollo y menos de bienestar de una comunidad. Como reconoció Kennedy, "el PIB mide todo menos lo importante en la vida".

 

Por este motivo, se han desarrollado una multitud de propuestas de índices que en su conjunto se conocen como «métricas más allá del Producto Interior Bruto», que tratan de reflejar mejor el grado de desarrollo de las sociedades. Dentro de este grupo de medidas encontramos las relacionadas con el bienestar y la felicidad. Cabe destacar que dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en concreto en su meta 17.19, también se considera específicamente la búsqueda de métricas alternativas al PIB.

 

El primer índice de felicidad, fue el Índice de Felicidad Bruta de Bután en la década de los 70, tema en el que se profundiza en la “sala” sobre la experiencia de Bután. En occidente se lleva también décadas investigando sobre la conveniencia de utilizar métricas de felicidad, y existe un consenso generalizado sobre la idoneidad de utilizar estos índices para medir la calidad de vida de la población.

Existen distintas formas de medir el nivel de felicidad de una comunidad, tal y como lo reflejan los distintos índices que estudiamos en la siguiente sala, Índices de Felicidad. Existen métricas, como la utilizada en el Informe Mundial de la Felicidad que solo considera la satisfacción con la vida de una comunidad mientras que otros índices combinan varios indicadores, incluyendo aquellos de carácter objetivo (medidas que pueden obtenerse a través de medidas externas, como la esperanza de vida al nacer) y subjetivo (aquellas en las que las personas expresan su opinión, como puede ser la percepción sobre nuestra salud).

 

Entre las medidas subjetivas el informe, Informe Stiglitz, Sen, Fitoussi (2010) (1), trabajo de referencia en la materia, recomendó que para la evaluación del bienestar se tuviese en cuenta aspectos evaluativos, es decir, cómo valoramos distintos aspectos de nuestras vidas, aspectos afectivos, relacionados con nuestras emociones y la percepción del significado en la vida, medido a través del sentimiento de propósito. Estas recomendaciones se consideran en el Informe Mundial de la Felicidad, trabajo de referencia en la materia a nivel mundial.

Las métricas de bienestar se construyen dependiendo de los objetivos de la medición y pueden considerar indicadores objetivos y subjetivos.

 

 

(1) Stiglitz, J., Sen, A. y Fitoussi, J.P. (2010). Informe de la Comisión sobre la medición del desarrollo económico y del progreso social. https://bit.ly/3ALqE5u