Disfrutando al aire libre

¿Qué podemos hacer?

  • Cultivar la observación

  • Tomar distancia de nuestros pensamientos, para dejar de creernos todo lo que pensamos.  

  • Cultivar la aceptación

  • Trabajar el mindfulness y la respiración como herramientas para ganar en control, libertad y autenticidad.

  • 2. Mindfulnes

Tu concepto o percepción de la realidad no es la realidad. Cuando quedas atrapado en tus percepciones e ideas, pierdes la realidad (Tchit Nhat Hanh).

 

La mente está activa la mayor parte del tiempo y le encanta vagar por el pasado, o adelantarse al futuro. A este estado de pensamiento, se le llama estado de rumiación y es probablemente la causa y no solamente la consecuencia de la infelicidad. El estado de atención es lo que surge  de estar presentes, con propósito, de forma abierta y amable en el momento presente y sin juzgar. Al cultivar el mindfulness, adoptamos una posición neutral como si fuésemos un observador externo.

// Tendencias de felicidad en el mundo

Image by Johannes Plenio

La satisfacción media con la vida, de acuerdo al Informe Mundial de la Felicidad, se ha mantenido estable en 2020 a pesar de la pandemia del Covid.

A pesar de la pandemia mundial de COVID-19, los niveles medios de satisfacción con la vida se han mantenido estables. La satisfacción media durante 2020 respecto a la observada en 2018 y 2019 a nivel de país varió en una escala de más o menos 0,5 puntos. Bahrain, Jamaica, Armenia, Yemen y Croacia fueron los países con mayores pérdidas en la satisfacción media mientras que en el extremo opuesto Sierra Leona, Zimbaue, Libano, Benin y Pakistan fueron los que más ganaron. España se mantuvo muy estable con una pérdida de 0,03 puntos, prácticamente indetectable. Es conjunto, los países mantuvieron sus niveles de bienestar y su posición pese a la pandemia (1).

 

Pese a que los niveles de satisfacción con la vida se han mantenido prácticamente estables, sin duda el Covid ha generado graves efectos en nuestra salud mental, tal y como han evidenciado distintos estudios (2). Las consecuencias no han sido iguales para toda la población, siendo peores en los grupos jóvenes, en las mujeres, en las minorías étnicas y en aquellos con problemas prexistentes de salud mental. También se ha observado que la pandemia ha generado un impacto en las emociones, observando que el 10 % de las personas está más asustado o triste que en épocas anteriores (3), tema en el que profundizaremos con mayor detalle en la Sala sobre experiencias emocionales.

 

A pesar de que el bienestar material y otros índices, como el de desarrollo humano, han mejorado en muchas regiones durante las últimas décadas, los niveles globales de satisfacción con la vida se han mantenido prácticamente invariables en la mayoría de los países durante los últimos cincuenta años (4) o con una ligera tendencia decreciente según se observa de los datos del Informe Mundial de la Felicidad. De hecho, en Estados Unidos, uno de los países con las series históricas más amplias, los niveles medios de felicidad en la década de 1940 se situaban en 7,5 puntos y en 2015 en 7,2, observándose también un ligero descenso en el porcentaje de personas muy felices entre 1946 y 1996. Las diferencias en los niveles de satisfacción con la vida tienden a ser mayores a lo largo del tiempo entre países que en el interior de una misma nación.

 

A pesar de la estabilidad de los resultados de la satisfacción con la vida, eventos destacables como lo fue la crisis económica internacional de 2008 generaron grandes impactos sobre este indicador. A nivel global, los resultados se recuperaron por completo en 2011 mientras que en España, la crisis redujo un punto la satisfacción con la vida, que no había acabado de recuperarse antes de la pandemia de la COVID. España pasó de una puntuación de 7 sobre 10 en 2008 –superior a la media europea– a un 6,3 en 2015 (5).

 

Otro estudio de referencia es el Global Happiness de 2020 de Ipsos (6) en el que se pregunta a las personas que evalúen su felicidad teniendo en cuenta el conjunto de su vida en “muy feliz”, “bastante feliz”, “no muy feliz” y “nada feliz” muestra que a nivel global una disminución en el porcentaje de personas que se sienten muy felices o bastante felices. Desde 2011 los únicos países con el porcentaje de personas bastante felices o muy felices en aumento son China con un incremento del 15 % y Hungría con un incremento del 2 %. En el resto de países la tendencia ha sido decreciente, observando una pérdida de más del 10 % en India (-11 %), Méjico (-13 %), Chile (-15 %) y Perú (-26 %). 

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A nivel global, la tendencia de satisfacción con la vida es bastante estable, aunque con una tendencia decreciente.

(1) y (3) Helliwell, J.F., Layard, R., Sachs, J. y De Neve, J.E. (2021). World happiness report 2021, Sustainable Development Solutions Network, Nueva York. https://worldhappiness.report/ed/2021/

(2)  European Commission. Mental health https://bit.ly/3toKob2

Happiness Research Institute (2020) Wellbeing in the age of COVID-19, Copenhagen: Happiness Research Institute.

(4) Seligman, M. y Adler, A. (2019). «Positive education», Global happiness and wellbeing policy report 2019, Global Council for Happiness and Wellbeing. http://www.happinesscouncil.org/

(5) Helliwell, J.F., Layard, R. y Sachs, J. (2016). World happiness report. https://worldhappiness.report/ed/2016/

(6) IPSOS (2020b). The state of happiness in a COVID world. https://www.ipsos.com/en/global-happiness-study-2020