Disfrutando al aire libre

Las cosas son como son y no como nos gustaría fuesen. No podemos controlar lo que ocurre, igual que no podemos ser responsables de lo que hagan los demás, y solo podemos ser responsables de nuestros propios actos y nuestras propias respuestas a los actos de los demás y a las circunstancias de la vida.

 

Por ello, es importante aceptar lo que la vida nos traiga y dejar de reaccionar para aprender a responder, a dar nuestra propia respuesta auténtica y sincera, no solo la reacción automática que nos sale. Reconocer y asumir esta responsabilidad es primordial para poder tener mayor control y libertad sobre nuestras propias vidas. De esta forma podemos ser más y mejor nosotros mismos y cultivar, progresivamente, más autenticidad.

¿Qué podemos hacer?

  • Cultivar la observación

  • Tomar distancia de nuestros pensamientos, para dejar de creernos todo lo que pensamos.  

  • Cultivar la aceptación

  • Trabajar el mindfulness y la respiración como herramientas para ganar en control, libertad y autenticidad.

  • 2. Mindfulnes

Tu concepto o percepción de la realidad no es la realidad. Cuando quedas atrapado en tus percepciones e ideas, pierdes la realidad (Tchit Nhat Hanh).

 

La mente está activa la mayor parte del tiempo y le encanta vagar por el pasado, o adelantarse al futuro. A este estado de pensamiento, se le llama estado de rumiación y es probablemente la causa y no solamente la consecuencia de la infelicidad. El estado de atención es lo que surge  de estar presentes, con propósito, de forma abierta y amable en el momento presente y sin juzgar. Al cultivar el mindfulness, adoptamos una posición neutral como si fuésemos un observador externo.

// Aceptación

Image by Stefano Ghezzi

 “Las personas no se alteran por los hechos, sino por lo que piensan acerca de los hechos” - Albert Ellis

La aceptación constituye la clave de la sabiduría, así como la fuente de liberación del sufrimiento. Se trata de una actitud sabia, situada en medio de dos actitudes nocivas: la resistencia -que genera inevitablemente sufrimiento inútil- y la resignación que conduce a la paralización y el hundimiento.

Aceptar no es resignarse. la aceptación se halla dotada de un dinamismo interno que moviliza y que nos lleva a responder de manera adecuada a la situación que en cada momento se nos presenta. Desde la aceptación -alineados con la realidad del momento-, no reaccionamos, sino respondemos. Porque no estamos situados en una errónea consciencia de separatividad, sino en la consciencia de unidad.

¿Qué podemos hacer para cultivar la aceptacion?

  • Evitar la voz de juicio interno.

  • Desarrollar el agradecimiento por nosotros mismos y por lo que la vida nos trae.

  • Responsabilizarnos de nuestras reacciones y respuestas.

  • Cultivar el perdón