Disfrutando al aire libre

Las cosas son como son y no como nos gustaría fuesen. No podemos controlar lo que ocurre, igual que no podemos ser responsables de lo que hagan los demás, y solo podemos ser responsables de nuestros propios actos y nuestras propias respuestas a los actos de los demás y a las circunstancias de la vida.

 

Por ello, es importante aceptar lo que la vida nos traiga y dejar de reaccionar para aprender a responder, a dar nuestra propia respuesta auténtica y sincera, no solo la reacción automática que nos sale. Reconocer y asumir esta responsabilidad es primordial para poder tener mayor control y libertad sobre nuestras propias vidas. De esta forma podemos ser más y mejor nosotros mismos y cultivar, progresivamente, más autenticidad.

// La rueda hedonista

Image by elCarito

La rueda hedonista hace que lo que tenemos nos cause insatisfacción y queramos algo distinto. Esto no nos ayuda a la felicidad.

Se conoce como rueda hedonista el dejar de conceder valor a cuanto se posee y se comienzan a verter esfuerzos y atención en conseguir más o mejores cosas, fenómeno que genera una constante insatisfacción. La rueda hedonista afecta tanto a los bienes materiales como inmateriales (salario, puesto laboral, etcétera). Si nos encontramos atrapados en la rueda hedonista por ejemplo en el salario lo que puede sucedernos es que aunque en un principio pueda parecernos que nuestra remuneración es correcta, resulta fácil que con el tiempo nos acostumbremos y lleguemos a considerarla insuficiente, lo que genera insatisfacción y deseos de que aumente.

Los raudales de publicidad que, a través de distintas estrategias, nos impulsan a consumir más, alientan la rueda hedonista incansablemente. Para romper con esta lógica, además de invertir en esfuerzos colectivos como limitar la publicidad, existen herramientas que podemos aplicar a nivel individual como aprender a agradecer lo que tenemos y centrar la atención en el momento presente. De esta forma, cortamos la habituación a las cosas que tenemos y podemos visualizarlas con mayor aprecio y agradecimiento.   

La apreciación y agradecimiento de lo que ya tenemos nos ayuda a cortar la rueda hedonista.