Disfrutando al aire libre

Las cosas son como son y no como nos gustaría fuesen. No podemos controlar lo que ocurre, igual que no podemos ser responsables de lo que hagan los demás, y solo podemos ser responsables de nuestros propios actos y nuestras propias respuestas a los actos de los demás y a las circunstancias de la vida.

 

Por ello, es importante aceptar lo que la vida nos traiga y dejar de reaccionar para aprender a responder, a dar nuestra propia respuesta auténtica y sincera, no solo la reacción automática que nos sale. Reconocer y asumir esta responsabilidad es primordial para poder tener mayor control y libertad sobre nuestras propias vidas. De esta forma podemos ser más y mejor nosotros mismos y cultivar, progresivamente, más autenticidad.

¿Qué podemos hacer?

  • Cultivar la observación

  • Tomar distancia de nuestros pensamientos, para dejar de creernos todo lo que pensamos.  

  • Cultivar la aceptación

  • Trabajar el mindfulness y la respiración como herramientas para ganar en control, libertad y autenticidad.

  • 2. Mindfulnes

Tu concepto o percepción de la realidad no es la realidad. Cuando quedas atrapado en tus percepciones e ideas, pierdes la realidad (Tchit Nhat Hanh).

 

La mente está activa la mayor parte del tiempo y le encanta vagar por el pasado, o adelantarse al futuro. A este estado de pensamiento, se le llama estado de rumiación y es probablemente la causa y no solamente la consecuencia de la infelicidad. El estado de atención es lo que surge  de estar presentes, con propósito, de forma abierta y amable en el momento presente y sin juzgar. Al cultivar el mindfulness, adoptamos una posición neutral como si fuésemos un observador externo.

// Poder personal

Disfrutando al aire libre

Nuestros modelos mentales, creencias y valores –en síntesis, nuestra forma de ser– determinan ampliamente cómo percibimos el entorno y los mecanismos emocionales activos. La experiencia de Viktor Frankl conforma un buen ejemplo de ello. El reconocido psiquiatra austriaco fue encarcelado durante años en cuatro campos de concentración nazis, a los que logró sobrevivir, aunque su esposa, familiares y amistades quedaron en el camino. Fruto de esta dramática experiencia, escribió el aclamado ensayo El hombre en busca de sentido, en uno de cuyos pasajes se lee: «Los que estuvimos en campos de concentración recordamos a los hombres que iban de barracón en barracón consolando a los demás, dándoles el último trozo de pan que les quedaba. Puede que fueran pocos en número, pero ofrecían pruebas suficientes de que al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas, la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias para decidir su propio camino». Para llevar a la práctica esta visión, Viktor Frankl profundizó en el método de la logoterapia, dirigido a encontrar un sentido a las situaciones difíciles y que causan dolor.

En la vida, las cosas son como son y no como nos gustaría que fuesen. Hay muchas circunstancias que no podemos controlar, por lo que resulta importante, además de crear las circunstancias para tener una vida feliz, ser conscientes de cómo nos comportamos ante lo que la vida nos trae.Por ello, es importante cultivar la aceptación y dejar de reaccionar para aprender a responder, a dar nuestra propia respuesta auténtica y sincera, en lugar de la reacción automática por defecto.

Reconocer y asumir esta responsabilidad es primordial para poder tener mayor control y libertad sobre nuestras propias vidas. De esta forma podemos ser más y mejor nosotros mismos y cultivar, progresivamente, más autenticidad, además de estar menos expuestos a las circunstancias que juzgamos como positivas o negativas.

 

Lo que llamamos “poder personal” está hecho de autonomía y consistencia interior y requiere del cuidado de las actitudes que señalamos y desarrollamos en las siguientes salas.

"Cultiva aquello que ni un naufragio te pueda arrebatar".

¿Cómo podemos trabajar el “Poder Personal”?

  • Vivir el cuidado psicológico

  • Desarrollar el autoconocimiento y la comprensión profunda

  • Desarrollar la capacidad de aceptación

  • Ejercitar la resiliencia

  • Educar la atención: mindfulness y observación de la mente

  • Hacer consciente la dirección, los valores, el significado y el sentido

  • Cuidar la vida relacional

  • Vivir el amor y el deseo de bien hacia todos los seres

  • Comprometernos en la dimensión social, política y ecológica